Higiene en Pacientes con Ortodoncia

La ortodoncia puede ser un recurso muy útil para mejorar las condiciones funcionales –y estéticas- del paciente. De eso, no cabe la menor duda. El cambio, para toda la vida, bien merece la pena, aunque tenemos que reconocer que puede crear ciertas molestias.
Una de las más claras es la higiene. Efectivamente, la limpieza de la ortodoncia y de la boca es fundamental para que no surjan otros problemas importantes, como las caries, descalcificaciones o inflamaciones de las encías.
Así, cuando no se limpia bien la boca con una ortodoncia, se pueden acumular restos que terminan por convertirse en placa dental y sarro. Esta capa bacteriana es la que está detrás de la inmensa mayoría de patologías dentales, como las mencionadas anteriormente. El problema al llevar ortodoncia es que la acumulación de placa es mayor, por lo que uno de los principales objetivos higiénicos es que se elimine por completo.
Muchos de estos consejos ya os sonarán, aunque aquí se podría decir que son prácticamente obligatorios, no simplemente consejos. Además de la limpieza, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones, como la alimentación.
Así, es mejor no ingerir alimentos con azúcar o alimentos pegajosos como chucherías y chicles, por no hablar de los frutos secos. La manera de comer también tiene que variar, cortando los alimentos en trozos más pequeños e intentando masticarlos directamente con los dientes molares.
Ahora, vamos a diferenciar la limpieza según el tipo de aparato que lleve el paciente, ya sea removible o fijo.
Consejos de Higiene para Pacientes con Aparato Removible
En este caso, vamos a comenzar por la opción “más fácil”. Una de las ventajas de tener un aparato removible es que precisamente se puede extraer y limpiar los dientes y aparato de manera independiente.
Limpieza del Aparato
Primero, es necesario extraer el aparato con cuidado, preferiblemente antes de comer y así evitar que haya restos que se queden incrustados los restos de comida. Luego, hay que ponerlo bajo el grifo y cepillarlo con agua y pasta de dientes. En ocasiones, puede ser interesante también lavarlo con jabón antical.
Una vez a la semana puedes colocar el aparato en un vaso con agua y una pastilla efervescente para su desinfección. Siempre que no utilices el aparato, mantenlo en una en una caja para así evitar que se deforme ante un golpe.
Hábitos de Higiene Bucal
Como hemos comentado anteriormente, la acumulación de placa con una ortodoncia puede ser mayor, por lo que la limpieza de los dientes tiene que ser exhaustiva. Efectivamente, hay que cepillarse 3 veces al día, como siempre se recomienda. Ahora bien, además del cepillado, es necesario hacer hincapié en la limpieza entre dientes, ya sea con hilo o cepillo interdental.
Otro de los elementos que puede ser especialmente útil es el uso de un irrigador bucal para mejorar la limpieza de la placa. Asimismo, se aconseja el uso de pastas de dientes remineralizantes o de colutorio tras la limpieza bucal.
Limpieza de Dientes con Aparato Fijo
Cuando el aparato es fijo, la limpieza ya se vuelve más compleja. En este sentido, conviene cepillarse nada más terminar de comer, puesto que se han podido quedar restos incrustados en el aparato. El siguiente paso es el de limpiar los espacios entre dientes con un cepillo interdental o interproximal.
Este tipo de cepillo te podrá ser de utilidad para la limpieza del propio aparato, pasando el cepillo interdental entre el diente y los brackets. En la limpieza, habrá que tener especial cuidado con todos los elementos del aparato, como los arcos o los muelles. De la misma manera, hay hilos interdentales específicos para aparato que te pueden servir de ayuda.